Una clínica dental publicó un vídeo de LinkedIn como siempre. Esta vez algo fue diferente.
Una clínica dental con presencia activa en LinkedIn pero rendimiento plano. Ninguna publicación superaba las 1.000 reproducciones.
No era un problema de frecuencia ni calidad técnica. Era un problema de formato y enfoque. El contenido no estaba diseñado para generar atención en un feed.
Reestructuramos un vídeo ya existente. Añadimos un gancho de apertura directo, reorganizamos el montaje y ajustamos los subtítulos para que funcionaran sin sonido. No se grabó nada nuevo.
El vídeo pasó de 1.000 a 66.704 reproducciones en 5 días. Sin anuncios. Sin colaboraciones.
Sin anuncios. Sin colaboraciones. Solo cambiando cómo estaba presentado.